La institución creó PROCASMU para apoyar proyectos sociales y la investigación científica.

426
0

El rescate de los tripulantes del crucero australiano Greg Mortimer en medio de la pandemia de coronavirus (COVID-19) recorrió el mundo y seguramente el país sea recordado a nivel mundial por este hecho heroico. Lo vivido en aquel entonces inspiró e impulsó a las autoridades de CASMU a lanzar un libro que documenta la valiosa historia y a crear una fundación para seguir apoyando proyectos sociales.

La novela titulada “’Greg Mortimer’ – Bitácora de un Rescate” es el resultado de una investigación periodística realizada por la escritora Mariana Zabala, quien logró plasmar las emociones y sentimientos experimentados tanto por los tripulantes y pasajeros que permanecieron durante 70 días a bordo de la embarcación infectada con COVID-19, como por quienes les prestaron asistencia para terminar con la odisea.

Para el presidente de CASMU, Raúl Rodríguez, la principal idea de esta publicación fue “reflejar el heroísmo de las personas que tomaron la decisión de ser parte de esta historia y el riesgo que todos corrimos para llevar adelante esta ayuda humanitaria, con los resultados fenomenales para el país y para las instituciones que participamos”.

“Creemos que este libro va a ser muy importante porque la memoria histórica es la que hace a los países. En el caso del Greg Mortimer, no fue casualidad que hubiera una unidad tan grande entre tanta gente para que esto fuera posible. Eso en otros lugares no pasó y acá sí”, manifestó el presidente de CASMU, quien anunció además que esta publicación se encuentra disponible en casi todas las librerías del país.

Además de Rodríguez, las principales autoridades de CASMU y la autora, el evento de lanzamiento del libro “’Greg Mortimer’ – Bitácora de un Rescate” contó con la participación virtual de Mauricio Usme, el médico colombiano que estuvo a cargo de la salud de los pasajeros en el crucero y que debió ser internado en CASMU tras contraer coronavirus.

En esta instancia también se llevó adelante la presentación de la Fundación Humanitaria PROCASMU, fundada luego del rescate de los pasajeros del Greg Mortimer, con el objetivo de seguir desarrollando políticas de Responsabilidad Social Empresarial que ayuden a quienes más lo necesitan.

Colaborar en las ollas populares, realizar campañas de recolección y distribución de ropa, concurrir a liceos, escuelas y centros de UTU para apoyar a niños, niñas y jóvenes con dificultades socioeconómicas a través de la educación para la salud, proporcionar prótesis u órtesis a personas que no puedan cubrir sus costos y llevar adelante iniciativas relacionadas a la promoción de la salud en clubes deportivos son solo algunas de las acciones que busca concretar CASMU con su fundación.

Rodríguez agregó que el trabajo de PROCASMU involucrará a los afiliados que muchas veces no pueden cubrir el costo de órdenes y tickets debido a sus bajos ingresos. “La idea es que, a través del trabajo de un equipo multidisciplinario de profesionales, se pueda ver cuál es la población que necesita tener la atención de calidad que brinda el CASMU, pero que a su vez necesita que se le subvencione esa parte de la atención que no pueden sustentar, para ellos y para sus hijos”, detalló.

En este caso, la fundación será un instrumento para poder cumplir con su función social, que ha formado parte del ADN de CASMU desde sus inicios, ya que permitirá concretar convenios con otras empresas, organizaciones y asociaciones para obtener los fondos necesarios.

Paralelamente, la fundación pretende profundizar el desarrollo de la investigación científica por medio de la obtención de fondos. En ese sentido, Rodríguez aseguró que CASMU lleva adelante investigaciones con resultados publicados en prestigiosas revistas internacionales que requiere una inversión económica que muchas veces no es suficiente.

PROCASMU estará presidida por Raúl Rodríguez, integrada por varios miembros del Consejo Directivo de CASMU más un miembro externo y estará abierta a la participación de todas las personas que deseen formar parte voluntariamente, como el basquetbolista del club Tabaré, Diego Tortajada, quien llevará adelante un proyecto solidario junto a un grupo de colegas para acercar la cultura del deporte a distintos barrios de contexto vulnerable en la ciudad.