Festival Serenadas 2020 Featured

 

Festival Serenadas 2020
2, 3 y 5 de enero en La Paloma - Rocha
Casa Bahía y Maluco Beach Bar
 
Festival Serenadas 2020 2, 3 y 5 de enero / La Paloma - Rocha / Casa Bahía y Maluco Beach Bar
 
 
Declarado de interés cultural por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC)
y de interés turístico por el Ministerio de Turismo del Uruguay.
 
En esta nueva edición se implementará, por primera vez, el “Serenadas playa”: toques electroacústicos en el chiringuito “Maluco Beach Bar” de la Playa Serena, el 2 de enero a partir de las 17 hs. con entrada libre.
 
Desde hace más de diez años, cientos de músicos, actores, artistas plásticos, poetas e intelectuales de toda Iberoamérica y España confluyen durante una semana en una pequeña playa al este de Uruguay.
 
Sin prensa ni anuncios, año tras año, recorren miles de kilómetros, suspenden giras y actividades para llegar a tiempo a la cita obligada y ser parte de un verdadero ritual: convivir una semana en La Serena.
 
ARTISTAS INVITADOS:
Alejandro Elías (Uy), Alejandro y Maria Laura (Pe), Alterio/Viáfora/Brandileone (Br), Rodrigo Carazo (Ar), Benjamín Walker (Cl), Carlos Pulidori (Ar), Clarissa Ferreira (Br), Fabricio Gambogi (Br), Filipe Catto (Br), Pablo Drexler (Es/GB), Franny Glass (Uy), Juanito el cantor (Ar), Juliana Cortés (Br), Lucio Mantel (Ar), Nicolás Molina (Uy), Pablo Grinjot (Ar), Pirisca Grecco (Br) y Seba Prada (Uy).
 
Entradas a $400 para 3 y 5 de enero en www.redtickets.uy
 
Serenadas 2019
 
Este año significó un antes y un después en la historia del Festival. Gracias al empeño de todos los artistas que participaron y promovieron el evento en sus redes sociales y el apoyo incondicional de los medios de comunicación, el Festival triplicó el número de asistentes. Así, pasaron por el Festival un total de mil personas - en comparación con los 350 espectadores del año anterior-. Se vendieron novecientas entradas, tanto de manera presencial como online.
 
Este año, el Festival fue emitido en vivo por Emisora del Sur, que entrevistó previamente a todos los artistas participantes.
 
 
Serenadas 2018
 
En 2018, el Festival se desarrolló durante dos fechas del mes de enero, a saber: el 3 y el 5, en un ámbito de camaradería no solo de los artistas que formaron la grilla sino también de los tantos otros artistas que se acercaron a La Serena desde Argentina, España, Chile, Brasil, Costa Rica, y otros puntos.
 
Los shows se realizaron en Casa Bahía, uno de los centros neurálgicos que hicieron historia en la Cultura de Rocha. Dicho local (ex discoteca Caravana) recibió a los más ilustres artistas de renombre internacional: Alfredo Zitarrosa, El Trío Los Panchos, Jaime Roos, el maestro Viglietti, Maria Creuza, entre otros.
 
Festival Internacional Serenadas 2017 - After Movie.
 
 
 
 
Sobre el Festival Internacional Serenadas
 
En los últimos cinco años, se ha desarrollado en paralelo al encuentro en La Serena un festival de la canción iberoamericana organizado por la productora local La Carlota Producciones.
 
Este festival acontece los primeros días de enero en el balneario adyacente de La Paloma, con la intención de mostrar a la comunidad lo que está sucediendo en los encuentros de La Serena, donde, sin quererlo, se fue gestando una muestra de la riqueza del panorama actual de la canción iberoamericana.
 
Iberoamérica es una realidad, pero también es un sueño cuyo potencial no tiene límites y que, a partir de la realidad, puede y debe actuar como espacio de realización de los anhelos de sus más de 600 millones de habitantes. Iberoamérica, como espacio geográfico, como espacio político o como entelequia cultural, está marcadamente dividida en dos mundos: el hispanoparlante y el lusoparlante. Esa grieta, que tantas veces se ha tratado de superar, no existe en los encuentros de La Serena. Quizás porque La Serena ocurre en la encrucijada geográfica entre la Iberoamérica hispanoparlante y la lusoparlante, en el país - Uruguay - que más fácilmente adopta el rol bisagra entre esos dos universos.
 
Quizás también porque el poder empático de la música y de la poesía tiende y hace transitables los puentes por donde nuestras raíces históricas comunes habilitan el encuentro.
 
En el mundo actual en el que vivimos, donde todo es inmediato y descartable, este festival autogestionado de género canción es una bocanada de aire fresco. La convivencia de los músicos que comparten esta experiencia de hacer canciones, compartir un mate, empaparse de música uruguaya, de candombe, de esbozos de “llamadas” alrededor de un fuego en donde el tiempo se para y no existen ni los apuros ni las fronteras geográficas, donde un brasileño canta en español, donde un mexicano canta Cabrera, donde dos peruanos cantan canciones de Mateo, donde toda Latinoamérica canta al unísono el estribillo de una canción de Zitarrosa. Todo esto se extiende luego hacia Iberoamérica y explota. Es evidente que la continuidad del Festival Sereneadas es imprescindible para el patrimonio cultural nacional e internacional.
 
Un poco de historia
 
La Serena es una playa en el departamento de Rocha, al sureste de Uruguay, a 100 kilómetros de la frontera con Brasil. Es una playa amplia, con poca infraestructura turística, un par de chiringuitos improvisados, un bosque y un puñado de casas particulares que, durante el verano, se convierten en alojamiento para los visitantes. Hace 10 años, Daniel Drexler comenzó a invitar a un grupo de amigos artistas a pasar fin de año juntos en la playa, aprovechando las bondades del clima del verano austral.
 
 Al principio fueron cuatro o cinco amigos, 
 
 
alquilaron una casa, pasaban unos días juntos: “Nos turnábamos para cocinar, cada día uno hacía su plato estrella” cuenta Daniel Drexler. “Eran noches sin final, tocábamos y charlábamos mucho. Nos mostrábamos las canciones nuevas y hablábamos de lo que venía en el año. Muchos discos surgieron de esas noches. Ese es el espíritu que sigue vivo hasta hoy”.
 
Aquel primer núcleo de amigos íntimos volvió cada año y cada uno fue invitando a sus propios amigos íntimos. Empezaron a alquilar dos, tres, cinco casas para poder pasar esos días. “Se fue armando una suerte de red de amigos artistas, gente que vamos conociendo cuando estamos de gira por el mundo, personas que se atraen por su pensamiento, por su forma de ver el universo, o simplemente por empatía”, agrega Daniel.
 
Hoy son alrededor de 250 artistas que llegan a La Serena entre el 28 de diciembre y el 12 de enero desde Argentina, Brasil, Chile, México, Costa Rica, Colombia, España, Perú y distintos puntos de Uruguay.
 
Músicos, actores, poetas, periodistas, artistas plásticos, productores y gestores culturales alquilan entre 20 y 25 casas para convivir esos 15 días, más una gran casa que funciona como espacio social. “Es como una nave nodriza. Ahí cocinamos y pasamos largas veladas. Tocamos. Charlamos. Intercambiamos experiencias. Se arman rondas enormes de música y poesía. En la ronda están Daniel Drexler o Kevin Johansen, Javier Ruibal, Tó Brandileone, Zelito, Pablo Grinjot, David Aguilar o Fede Wolf; pero también hay artistas desconocidos, poetas que recitan y hasta niños que pueden cantar una canción de la escuela. Te llega el turno y tenés que hacer algo de lo tuyo, sin importar quién seas.”
 
Es una historia circular, el tiempo transcurre lento esos días. Cada uno tiene un mundo y el mundo se comparte crudo sobre la mesa. Se intercambian recetas, nacen canciones, nacen poesías, argumentos y cuentos. “Se da un fenómeno extraño y como todo lo extraño: original. Algo que todos los que pensamos, hacemos, producimos, escribimos o documentamos música soñamos concretar y que en La Serena aparece naturalmente, como brote verde en pleno verano, año tras año, sin que nadie lo busque y, menos, lo fuerce”.
 
La Serena es una experiencia de intercambio artístico única, que se amplía y profundiza cada año. Un fenómeno cultural surgido espontáneamente cuya razón de ser y su fuente de cohesión es intangible. Es una red empática que genera en cada uno de los que alguna vez estuvieron la necesidad de volver, de trasladarse -en algunos casos miles de kilómetros- para disfrutar del encuentro mano a mano. La magia de La Serena está en el hecho de ser una “red” centrada en lo presencial, en plena era de apogeo de las redes digitales. Es un tipo de red que se fundamenta en los instintos atávicos de nuestra especie, en la ronda alrededor del fuego, en el intercambio de anécdotas y experiencias, en la necesidad primaria de emocionarnos juntos.
 

VIDEOS DESTACADOS